Todo nuestro mundo emocional está representado por las 38 Flores de Bach, donde cada una se corresponde con una emoción arquetípica.
Cuando se produce un desequilibrio en alguna de nuestras emociones, la energía de las Flores nos re-equilibra de una forma suave, sencilla y eficaz, re-conectándonos con nuestro auténtico Ser.